
Son pocos, por no decir ninguno, los negativos que circulan por el mundo, pero siempre quedan esos guardados en el cajón con momentos irrepetibles que nos gustaría recuperar y pasar al formato digital.

Son pocos, por no decir ninguno, los negativos que circulan por el mundo, pero siempre quedan esos guardados en el cajón con momentos irrepetibles que nos gustaría recuperar y pasar al formato digital.